La flexibilidad empresarial, entre otras cosas gracias al trabajo temporal, ha contribuido a sostener la economía alemana durante el año 2020, marcado por la pandemia. El Gobierno federal ha prestado apoyo a las empresas en dificultades mediante las prestaciones por reducción de jornada y las ayudas por la COVID-19. De no ser así, las consecuencias económicas habrían sido aún más graves.
En los primeros meses de 2021, la economía volvió a repuntar; aún en marzo, los Expertos en economía con un aumento del producto interior bruto hasta el 3,1 %. Sin embargo, el Instituto ifo ha señalado ahora un nuevo descenso del Índice ifo de clima empresarial se ha registrado, por segundo mes consecutivo. Esto se debe, entre otras cosas, a la persistente crisis de los chips, que obliga a los fabricantes de automóviles a reducir sus procesos de producción.
Los últimos acontecimientos ponen aún más de manifiesto la importancia que tiene la flexibilidad para la economía alemana. El trabajo temporal es el instrumento flexible del mercado laboral que permite reaccionar rápidamente ante los picos y las caídas en el volumen de pedidos.
La economía alemana necesita trabajadores temporales
Por eso resulta aún más sorprendente que los responsables políticos excluyan deliberadamente el trabajo temporal, como ocurre, por ejemplo, con la Ley de Control de la Seguridad y la Salud en el Trabajo, aprobada a principios de año, o con la Ley de Inmigración de Personal Cualificado, que excluye el trabajo temporal. Y el régimen de reducción de jornada para los trabajadores temporales aún no está firmemente consagrado en el código legislativo.
¿Qué objetivo persiguen los responsables políticos? ¿Se trata de que el trabajo temporal solo se utilice para contratos de muy corta duración, o de limitar el número de trabajadores temporales? Y es que la remuneración justa, la redacción de los contratos y la seguridad en el trabajo ya están garantizadas desde hace años en los convenios colectivos del sector. La integración en la organización de la empresa usuaria y las exhaustivas obligaciones de documentación forman parte del día a día de una empresa de trabajo temporal.
Por lo tanto, ya es hora de que la sociedad y la política reconozcan el valor del trabajo temporal para el mercado laboral y traten a los trabajadores y trabajadoras con el respeto que se merecen. Porque son ellos quienes aportan flexibilidad a la economía alemana.
